Desde Shakespeare los ingleses entienden de personajes de ficción, de cómo construir un carácter capaz de cautivar y conmover, y esto sólo ocurre  cuando la interpretación está a la altura del personaje escrito.
Faulkner dice "The job which the writer is doing is to tell you a moving story of the human heart in conflict."
Y eso es lo que le pasa a Thomas Marshall, el héroe absoluto de la obra maestra made in England. "Ironclad"
Thomas vuelve a Inglaterra tras las cruzadas en el año 1200 y pico. Tiene el semblante serio, jamás sonrie. Ha vivido el horror de la violencia medieval, la de las batallas en la que el enemigo cae a base de carnicería. Es un tipo muy duro. Más que Harry el sucio o el sargento Highway.
"sólo los débiles creen que lo que hacen en la batalla es lo que les hace hombres"
Es un guerrero, y sobre la cota de malla lleva un hábito de monje. Su orden religioso-militar le exige serios votos y un codigo de conducta estricto. Él siempre los ha cumplido con pulcritud, con honor, convencido de que el orden establecido mantendría su espíritu en paz. Pero ha visto y hecho cosas tan horribles en nombre de la obediencia que todo lo que él cree ser se tambalea. Detrás de su aparente serenidad hay una gran tormenta.
"fueron mis votos lo que han convertido en lo que soy"
"No hay nada honorable en matar a un hombre, pero dedicar la vida a luchar por los demás si es algo que merece la pena"
Sí señor, un héroe de verdad en una peli que pasa al privilegiado y selecto grupo de mis películas favoritas.