Primero, en lo mas profundo, está la actitud.
Hay que pensar en positivo. El autocompadecimiento no sirve para nada. Lleva solo a una inactividad destructiva, depresiva e inútil. Si te dedicas a pensar que eres desgraciado, eso es lo que serás. Incluso, harás un poco mas desgraciados a los que te rodean.
Porque es contagioso, y hoy con la que está cayendo en la calle soltar ese virus por ahí es poco patriótico. Hazlo por ti, por los tuyos y por todos ¡Aquí no se llora!
Y ya rayando en la literatura de autoayuda, voy a caer en una obviedad: La imagen que los otros tienen de ti es la que tu proyectas, la que tú les haces ver, y esto condiciona la forma en que los demás te tratan y te hablan…y esa idea que tienen de ti la percibes…y al final en eso te conviertes.
Lo que mola de esto es que se puede utilizar para bien. Si te comportes de forma positiva, aguerrida y enérgica, así te verán los demás, y así serás. Lo contagiaremos y como grupo y como país seremos más fuertes. Y esto no es ser lo que no somos, es solo SACAR NUESTRO MEJOR YO
Hagámoslo por España.

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