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Terra
La Coctelera

Esto es la Guerra. Desmontando la moto en el garage

A Los quince años mi primo Sancho montaba y desmontaba el motor de su vespino. A los dieciséis arreglaba las motos de los vecinos de la urbanización.

En estos días de crisis nos vemos obligados a sacar todas nuestras capacidades, talento, ingenio y conocimientos. Miro a mi alrededor y veo que en general, la gente se ha puesto las pilas, y por eso estoy convencida de que vamos a salir de esta.

Pero a lo que iba hoy. Es un hecho que épocas de crisis el más espabilado y preparado es el que sobrevive…lo cual me lleva darle vueltas y vueltas a la pregunta

¿QUÉ LE ESTOY ENSEÑANDO A MIS HIJOS QUE LES AYUDE A SALIR ADELANTE EN LOS TIEMPOS DUROS?

Posiblemente en algún momento de su vida como adultos les tocará lidiar con una situación económica como la que tenemos ahora. Es cierto que les educamos y van al colegio y a la universidad y los mandamos a Inglaterra y a estados unidos y bla bla bla…No me refiero a eso, ya sé que somos todos buenos padres y todas esas cosas. Me refiero a ir un paso más allá, a todas esas cosas que no se aprenden con la enseñanza reglada.

Hay que preparar a los hijos para el futuro, y darles las herramientas para defenderse ante el peor escenario posible. Ayudarles a tener profesiones de las que sirven para los tiempos duros, a ser ingeniosos y creativos y a saber hacer de todo.

Pensad vosotros qué haceis al respecto (y contádmelo!)…yo os contaré lo que hago –o quiero hacer- en nuestra próxima cita

(Dentro de un par de veranos desmontaremos juntos una moto en el garaje…podéis darlo por seguro.)

Esto es la guerra, tercer round

En esta guerra es necesario mantener dos estrategias activas. ACTIVAS, porque aquel que permanezca pasivo está perdido.

Por un lado hay que defender la plaza, la economía familiar o de la empresa, de todos los ataques que se le vienen encima: la subida de la luz, las MULTAS DE TRÁFICO, -Ay de ti, incauto, como dejes el coche mal aparcado y se lo lleve la grúa (prepara por lo menos 300€). -las averías del coche, las sorpresas de Hacienda, las traiciones del banco….

Hay que tener siempre el radar encendido, para ver de dónde va a venir el siguiente golpe. Si te pilla preparado quizás puedes defenderte o minimizar el efecto.

Por otro hay que atacar cuantos frentes se pongan por delante con eficacia Samurai, con la catana a siempre punto. Oportunidades haberlas haylas, pero pasan rápido, casi invisibles, hay que estar muy atento y no dejar pasar ni una.

Ah, por cierto: a los catastrofistas y agoreros del fin del mundo…mejor que no les echemos mucho de comer, que se vienen arriba y no hay quien los aguante. Calladitos están más monos.

 

Thomas Marshall, un héroe de los de verdad.

Desde Shakespeare los ingleses entienden de personajes de ficción, de cómo construir un carácter capaz de cautivar y conmover, y esto sólo ocurre  cuando la interpretación está a la altura del personaje escrito.
Faulkner dice "The job which the writer is doing is to tell you a moving story of the human heart in conflict."
Y eso es lo que le pasa a Thomas Marshall, el héroe absoluto de la obra maestra made in England. "Ironclad"
Thomas vuelve a Inglaterra tras las cruzadas en el año 1200 y pico. Tiene el semblante serio, jamás sonrie. Ha vivido el horror de la violencia medieval, la de las batallas en la que el enemigo cae a base de carnicería. Es un tipo muy duro. Más que Harry el sucio o el sargento Highway.
"sólo los débiles creen que lo que hacen en la batalla es lo que les hace hombres"
Es un guerrero, y sobre la cota de malla lleva un hábito de monje. Su orden religioso-militar le exige serios votos y un codigo de conducta estricto. Él siempre los ha cumplido con pulcritud, con honor, convencido de que el orden establecido mantendría su espíritu en paz. Pero ha visto y hecho cosas tan horribles en nombre de la obediencia que todo lo que él cree ser se tambalea. Detrás de su aparente serenidad hay una gran tormenta.
"fueron mis votos lo que han convertido en lo que soy"
"No hay nada honorable en matar a un hombre, pero dedicar la vida a luchar por los demás si es algo que merece la pena"
Sí señor, un héroe de verdad en una peli que pasa al privilegiado y selecto grupo de mis películas favoritas.

La crisis es la guerra. Primero, la actitud.

Primero, en lo mas profundo, está la actitud.

Hay que pensar en positivo. El autocompadecimiento no sirve para nada. Lleva solo a una inactividad destructiva, depresiva e inútil. Si te dedicas a pensar que eres desgraciado, eso es lo que serás.  Incluso, harás un poco mas desgraciados a los que te rodean.

Porque es contagioso,  y hoy con la que está cayendo en la calle soltar ese virus por ahí es poco patriótico. Hazlo por ti, por los tuyos y por todos ¡Aquí no se llora!

Y ya rayando en la literatura de autoayuda, voy a caer en una obviedad: La imagen que los otros tienen de ti es la que tu proyectas, la que tú les haces ver, y esto condiciona  la forma en que los demás te tratan y te hablan…y esa idea que tienen de ti la percibes…y al final en eso te conviertes.

Lo que mola de esto es que se puede utilizar para bien. Si te comportes de forma positiva, aguerrida y enérgica,  así te verán los demás, y así serás. Lo contagiaremos y como grupo y como país seremos más fuertes. Y esto no es ser lo que no somos, es solo SACAR NUESTRO MEJOR YO

Hagámoslo por España.

Estamos en guerra.

Esto es la guerra. Para las economías pequeñas la crisis es LA GUERRA

Soy sólo una madre de familia, aunque además soy Ingeniero Industrial, pero una parte de mi es solo eso, ama de casa, y es algo que no me parece nada fácil…

Pienso mucho en nuestras mujeres de toda la vida, que lo hacían todo ellas solas…ya no hacen mujeres como las de antes. Ya ninguna es capaz de matar y pelar un pollo para después guisarlo y dárselo de cenar a sus hijos.  Mantener una casa caliente, parir, amamantar, criar y mantener alimentados, sanos y vestidos a los hijos…no señor, ya no las hay así.

Ahora las madres sabemos otras cosas, dominar las hojas de cálculo y programas de diseño sofisticados, hacer las integrales mas difíciles y reconocer los complejos compuestos de química orgánica…entendemos de arte, de música, de moda….¡internet 2.0 no tiene secretos para mi!.  Pero lo que hoy necesito yo es saber  coser los dobladillos, botones y rotos varios, cocinar, limpiar, arreglar enchufes, pintar paredes, cortar el pelo….

Y sí, más o menos se hacer esas cosas, porque mi  madre –la fuente de todo saber- me enseñó, todo lo que yo se lo permití.

Últimamente he tenido tiempo para pensar. Mucho. Y estoy sacando algunas buenas conclusiones constructivas que quiero compartir. Sin lamentaciones, siempre en positivo. Ya nos quejaremos cuando todo haya pasado.

Y así lo haré, empezando en en mi próximo post

Me gusta correr

Me gusta correr, todo lo anodino e insulso desaparece, solo estás tú, tus piernas, tu respiración. tu voluntad, y a veces dolor.
He corrido hasta el fin del mundo, o esa ha sido mi impresión, cuando recorría los 7 kilómetros que separan la villa de Sagres del Cabo San Vicente. Allí el viento lo domina todo, la vegetación permanece agachada, pegada al suelo, intentando no molestar mucho a la bestia.
El aroma de las Sabinas es sobrio y a la vez dulce, muy potente, se cuela en tu nariz quieras o no. El viento te vuelve loca la cabeza, parece que soplase de todos sitios a la vez. El cielo es mucho mas grande que en cualquier otro lugar.